DE VOTOS, CAMPAÑAS, GOLES
Y AUTOGOLES
Tanto la victoria
electoral de un candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez
terminados los escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos
irreversibles. De nada valen los cuestionamientos y las airadas protestas de
los hinchas. Solo cabe esperar la revancha.
https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-votos-campanas-goles-y-autogoles/
Hernando Llano Ángel.
Como
vivimos en “modo electoral y mundial”, va este paralelo entre la política
nacional e internacional con el mundial de fútbol. Para ganar en ambos campos,
todo dependerá del número de votos obtenidos, de las bajas causadas al equipo y
Estado contrario y de los goles anotados. Por eso las candidaturas
presidenciales harán hasta lo imposible en busca de más votos y los jugadores
de cada selección en el mundial por anotar más goles. Poco les importará los
medios que utilicen para ello. Al final, lo que cuenta es la victoria, ya sea
en el estadio o el campo de batalla. Vale denigrar al contrario y llamarlo
terrorista o fascista, “guerrillo” o “para”, también las jugaditas sucias para
lesionarlo y sacarlo del campo. Lo crucial es contar con una hinchada de
fanáticos incondicionales, de barras bravas leales dispuestas al combate,
incorruptibles y que vayan a las urnas y la guerra sin dudarlo. Claro que lo
más importantes es contar con financiadores generosos, poco importa el origen
de sus recursos y los compromisos que se adquieran con ellos tras bambalinas, asegurándoles
futuras contrataciones públicas, nombramientos, decisiones y políticas sociales
contra el resto de los adversarios y sus mayorías en las tribunas y fuera del estadio.
De nada sirve jugar bien, lucirse y respetar todas las reglas si al final se
pierde. Hay que contar con el mayor número de aliados e incluso aparecer como
un outsider independiente, arrepentido de su pasado pecaminoso por no ser
creyente y así cautivar a los miles devotos de iglesias cristianas que
obedecen ciegamente a sus pastores, como lo hace Abelardo, el converso[i].
Las
victorias son irreversibles, no las derrotas.
Todos
los candidatos y jugadores saben que una vez culmina el escrutinio electoral y
suena el pitazo final, ya no hay vuelta atrás. La victoria será inobjetable y
nadie creerá en las denuncias de los derrotados, que serán consideradas falsas
y solo calumnias de la oposición. Así sucedió con el robo de las elecciones a
la ANAPO en 1970[ii],
que irónicamente dio origen al M-19 y llevaría al actual presidente Petro a la
Casa de Nariño después de 52 años, pero esta vez con el pueblo y sus votos en
las urnas, no con las armas, como pretendieron sus fundadores en respuesta al
fraude electoral. Se repetiría la historia en 1994, pero al revés, pues los
votos llevaron a Samper a la presidencia, gracias al generoso auxilio del
narcotráfico en la segunda vuelta, ya que nadie creyó en las denuncias tardías
de Andrés Pastrana. Tanto la victoria electoral de un
candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez terminados los
escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos irreversibles. De nada
valen los cuestionamientos y las airadas protestas de los hinchas. Hay que
prepararse para la próxima revancha. Solo con el paso de los años nos
enteraremos que algunas victorias no fueron legales y justas, pero ya de nada
sirve. Basta recordar la “mano de dios” de Maradona y el triunfo espurio de
Maduro en las últimas elecciones, que hoy tiene gobernando a Delcy Rodríguez en
Venezuela y a su equipo de cacócratas auspiciados por MAGA. Todo parece indicar
que hoy el juego sucio y el crimen si pagan, pero habrá lugar a revanchas históricas
y electorales, como la reciente derrota del iliberal Orban en Hungría, primera
baja en el equipo de Trump.
Falta el VAR en la
política
Claro
que en el mundial con el VAR los recursos y reclamos son más oportunos y
eficaces que aquellos legales con los que cuentan los candidatos durante el
escrutinio y sus posteriores litigios ante las instancias electorales. Bien lo
sabe María Corina Machado, que ni siquiera regalándole a Trump su medalla del
nobel de Paz le sirvió de algo. Por el contrario, en el mundial el VAR actuará
de inmediato y anulará el gol fuera de lugar, resolverá una falta o decidirá la
pena máxima. De haber existido el VAR en el mundial de 1986, la “mano de dios”
de Maradona contra Inglaterra no hubiese anotado ese gol celestial que eliminó
a los ingleses. Así Argentina cobró revancha de su derrota militar en las
Malvinas en 1982. Pero las diferencias entre el juego del poder de la política
en las elecciones y de la copa mundial en los estadios son sustanciales. Aunque
ambos certámenes comprometen y afectan la vida de todos, desde las alegrías
hasta las desdichas y definen la mayor o menor autoestima nacional, solo la
política pone en juego de manera masiva e irreversible la vida o muerte de
miles y millones de personas. Es verdad que algunos resultados de partidos de
fútbol cobran con frecuencia víctimas mortales entre fanáticos. Pero nunca
alcanzan la innumerable mortandad de las guerras internacionales y de algunos
conflictos armados internos como el nuestro, que desconocen todas las reglas
para la protección de los Derechos Humanos y la vigencia del Derecho
Internacional Humanitario. Hoy se impone en el campo internacional el juego
sucio y sangriento de la guerra, cuyos resultados en ocasiones son más
inciertos que los del fútbol. Lo estamos viendo en la brutal asimetría militar
de Trump y Netanyahu contra la resistencia sostenida de Irán, Palestina y
Beirut, que no se doblegan. De hecho, tanto Estados Unidos como Israel ya
perdieron política y legalmente ante la comunidad internacional y la conciencia
moral universal, así se impongan militarmente, pues esa victoria los condena a
la ignominia histórica en los anaqueles de los totalitarismos nazi, fascista y
estalinista.
La política
internacional, un juego letal
Ello
se debe, me dirán algunos con sobrada razón, a que en el fútbol no está en
juego el poder geopolítico. Ese poder cuya esencia es disponer de nuestras
vidas, con o sin nuestro consentimiento, desde la cuna hasta la tumba. Que es
una frivolidad y ligereza inadmisible cualquier comparación con el fútbol, que
nunca pone en riesgo la vida de sus jugadores, ya que es una disputa agonal y
sus reglas protegen la integridad y vida de todos en la cancha y hasta fuera de
ella. Además, si bien es cierto que la FIFA hace parte del orden internacional
y está afectada por el juego sucio del dinero en sus instancias directivas, al
menos garantiza el juego limpio en la cancha de fútbol. Todo lo contrario de lo
que suelen hacer muchos Estados en sus disputas internacionales. Pero resulta
que este mundial enfrenta precisamente ese como su mayor desafío. Para Trump
las únicas reglas válidas son las letales que está utilizando en su guerra
contra Irán y ya desprecia incluso las del campo de fútbol, la organización del
mundial y la competencia supraestatal de la FIFA. Sus reglas preferidas son las
impuestas por las amenazas, los aranceles, los bombardeos y sus colosales
mentiras, que están a punto de anotarle un autogol en el terreno y arco de su
amada MAGA. Así lo indica su naufragio bélico en el estrecho de Ormuz[iii] y la opinión cada vez
mayor de estadounidenses contra esa guerra, cuyo costo están pagando con el
precio de la gasolina al alza y el aumento de la inflación. Todo parece indicar
que las sombras de la guerra se proyectan cada día más sobre los campos de
fútbol del mundial.
¿Se jugará el mundial
de fútbol?
Bajo
el arbitrio criminal de gánsteres como Trump, Netanyahu y Putin, la política
internacional se ha convertido en un juego mortal cuyas reglas decisorias las
dicta el poder de fuego de sus misiles y el uso intensivo de la IA como táctica
militar en manos de sicarios informáticos[iv]. Sicarios que no
distinguen entre población civil y combatientes, de una parte, y objetivos
militares y civiles de la otra. Un poder militar genocida que desconoce de tajo
el Derecho Internacional Humanitario y ha convertido a la ONU en un anfiteatro
donde se lee e invoca, con la voz meliflua de su Secretario General, tratados y
resoluciones que ofician la ceremonia fúnebre e inhumación del actual orden
internacional en los escombros de Gaza, Líbano, Cisjordania, Irán y Ucrania. Y
de ese orden y caos internacional hace parte la FIFA, también sometida a la
férula belicista de Trump, pues ya incluso amenazó con no garantizar la
seguridad de la selección de fútbol de Irán, como lo escribió en su Truth
Social: "La selección de fútbol de Irán es bienvenida al Mundial, pero realmente no creo que sea apropiado que
estén allí, por su propia seguridad". Con semejante bienvenida lo
que pone en juego es el propio mundial, ya que como anfitrión no se compromete
con la seguridad de uno de sus clasificados, Irán, cuya población hoy está
siendo bombardeada e incluso amenazó con destruir en una noche. De allí la
pertinencia de la pregunta sobre si se realizará con seguridad y normalidad el
próximo mundial de fútbol. Sus estadios, canchas de fútbol, centros comerciales
y lugares públicos de sus ciudades pueden convertirse en objetivos militares semejantes
a lo que hacen el mismo Trump y Netanyahu en el Medio Oriente contra civiles, solo
que en el mundial sería con armas propias de un terror anónimo, ubicuo y
personal, no por menor menos letal. Ese terrorismo que Trump denomina doméstico,
consecuencia de su terrorismo internacional.
Todos contra MAGA
Lo
anterior puede parecer una exageración casi apocalíptica, pero no está muy
lejana de una aspiración deportiva cercana a la animadversión mundial que
acompañará a la selección de fútbol estadounidense en sus encuentros. Todos los
seleccionados jugarán contra MAGA y buscarán su rápida eliminación, sin provocar
una lesión mortal en la cancha contra algún jugador estadounidense. Sin
producirse ni una baja grave por causa deportiva, si acaso alguna expulsión por
juego sucio. No me cabe la menor duda que la selección de las barras y las
estrellas solo contará con el apoyo de su afición local, excluyendo obviamente
la de millones de migrantes que han sido humillados y menospreciados en campos
y ciudades y no la acompañarán, pues MAGA les niega sus derechos para jugar en
esa cancha xenófoba e imperial. Es probable, entonces, que asistamos a un acto
de justicia futbolística mundial y MAGA sea eliminada en la primera ronda en su
propia casa. Entre tanto, esperemos que en noviembre la mayoría de su
ciudadanía cobre revancha y dejé en minoría en el Congreso el partido
republicano y castigue con una merecida tarjeta amarilla a su presidente, Trump,
ese jugador sucio, grotesco y totalmente desleal con las reglas del juego
democrático.
Tarjetas rojas para
Trump y Netanyahu
Un
jugador gansteril que ya tiene tarjeta roja, junto a su cómplice Netanyahu, en el
campo del Derecho Internacional y la conciencia de toda la humanidad por las
innumerables víctimas mortales de su criminalidad compartida, consecuencia de
una codicia imperial sin límite, un fanatismo religioso genocida y una fanfarronería
y falsedad que todos los días exhiben ambos en sus jugadas letales. Para
muchos, ese desenlace solo sucede en películas dirigidas por Martin Scorsese[v] y está muy lejano del
Hollywood imperial, donde casi siempre ganan los buenos del norte con sus legiones
de sheriffs inmortales y héroes impunes en nombre del “bien, la libertad y la
democracia de America First”. Esa MAGA triunfal que combate a muerte los
bárbaros orientales y ahora con su “Escudo de las Américas” defenderá a sus
indefensos hijos de las hordas invasoras de migrantes del sur y sus supuestas
capilares redes delincuenciales. Pero estoy seguro que ese libreto no será el
del mundial y la final se disputará entre una selección del Sur global contra
otra de la Europa latina, la cual contará en sus filas con más de un jugador
hijo de migrantes africanos, como las selecciones de España y Francia. Siempre
y cuando lo permitan el delirio nuclear de Trump azuzado por la criminalidad de
Netanyahu y los desvaríos de sionistas cristianos como Pete Hegseth con la
legión de fanáticos que los respaldan en su patio e internacionalmente.
[i] https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-12/abelardo-de-la-espriella-capitaliza-su-discurso-como-ateo-arrepentido-para-conquistar-el-voto-evangelico.html
[ii] https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/
[iii] https://elpais.com/internacional/2026-04-13/ultima-hora-de-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html
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